2 oct. 2008

Yo crecí viendo...

Bellacos:

Mi infancia fue una cosa muy particular

Debido al altísimo interés de mi sacrosanta madre por que sus hijos no seamos uno mas del montón y en su inigualable afán de que tengamos mejores oportunidades que nuestros padres y podamos acceder a una educación de mejor nivel que nos forme como seres humanos integros y verrrticales ella no escatimó ni lo pensó dos veces cuando decidió que debíamos ir a un colegio particular

Por alguna razón que ahora no recuerdo (pero que si me la ha contado) mi sacrosanta madre eligió un establecimiento educativo de cierto reconocimiento y podría decir inclusive algo de prestigio, que debido a la infraestructura y número de alumnos dividía sus secciones en horario matutino para la secundaria y vespertino para la primaria

Era tan hecho verga comer como campesino a las 12h00 del día y luego salir presuroso a la escuela que iniciaba sus actividades a las 13h00

A veces debido a la contundencia del almuerzo y la falta de horarios (que ahora si tengo) para ciertas funciones básicas del organismo me tocaba llegar corriendo al baño de la escuela a cagar, en esos instantes mientras el excremento fluia de mi intestino grueso maldecía una y mil veces por no tener un ritmo de vida "normal" como los sátrapas de mis primos, las escorias de amigos del barrio y demás infelices putrefactos que hacían mofa y me expresaban lástima porque a mi tocaba ir a la escuela en la tarde mientras ellos lo hacían en la mañana, ya desde esa época algunos me llamaban "anormal"

Me daba envidia que los longos mamarrachos que tenía por amigos en ese tiempo (bueno, hasta ahora tengo la facilidad para llevarme con cualquier lumpen) y los igualados arribistas de mis primos se entendían de lo mas lindo cuando hablaban de Mazinger y el Festival de los Robots, de Centella y el Capitán Futuro (aunque este valiera verga por completo), de los Snorkels y los Trolkins, era tan emputante y extremadamente confuso verlos pelear por decidir quien iba a ser Leono si se les ocurría jugar a los Thundercats u Optimus Prime si de los Tranformers se trataba

Tuve algunos muñecos Gi-Joe, una base, un par de tanques y hasta un avión, pero como chucha me iba a imaginar que había una serie animada donde salían combatiendo las figuritas de mierda con las que yo jugaba!!!

Recuerdo que conocí a He-Man cuando el enamorado de mi hermana mayor, con el único objetivo de quedar bien ante los ojos de mi sacrosanta madre, tuvo el noble gesto de colarme en una salida al cine para ver la película (que realmente es una asquerosidad) "He Man y los Amos del Universo" protagonizada por Dolph Lundgren... por una gran puta, Dolph Lundgren!!!

Como los ñoños de mis hermanos crecieron con el viejo televisor Philco a blanco y negro que era el único en la casa y en esos tiempos estaba monopolizado por mi taita, no les tocaba otra cosa mas que ponerse a hacer las tareas y estudiar para que mi sacrosanta madre no les parta la cabeza por sacar malas notas, por tanto si ellos fueron y seguían siendo buenos alumnos yo no iba a ser la excepción, así que ni bien llegaba a la casa me tocaba ponerme a hacerlos deberes de la infame escuela vespertina, mientras los miserables de mis amigos ahí afuera hacían tremendo relajo pegandose el último partido de fútbol o correteaban de un lado para otro

En las mañanas cuando ya había acabado de hacer las tareas tenía dos opciones: salir a jugar o verun par de horas de tele. No escogía la primera opción pues a esas horas los engendros bastardos con los que podía jugar estaban en clases y no tenía bici aún, así que me ponía a ver tele

Era tan patético no encontrar algo medianamente decente acorde al gusto de un niño en edad escolar, me tocaba aguantarme una de las miles de versiones de Lasi (o como vergas se escriba) y también de ese delfín afeminado llamado Fliper. La odisea de la abeja Maya buscando a la mamá y también esa copia donde salia otro insecto con cara de payaso llenaban mi retina.

Así mismo soporté todas las desventuras de Peline, la guambrita pendeja esa que vivía en una carreta y que nunca llegaba a donde tenía que llegar

Lo único rescatable que por ahí salía eran las aventuras de Tom Sawyer

Desarrollé un masoquismo bien extremo, veía el programa de la anciana esa que cocinaba, María Rosa creo que se llamaba. Veía los programas de Bernard Fougers, que actualmente siguen siendo la misma basura

Me volví morboso viendo los típicos programas de aerobicos de esa época, había uno bien bacán que salían unas tres brasileñas con buenos culos y buenas tetas en mallas ajustadísimas

Ví el Taurazo en vivo y en directo y ni zona que a mi taita le habían metido un balazo en la pata

Ví durante mucho tiempo el Show de Lunita y me parecía de lo mas normal que los niños que participaban en esos juegos líchigos se ganen zapatillas Kit de lona, botellas de aceite y jabón para lavar ropa

Veía una serie norteamerican bien de última que se llamaba Bahía Peligro

Me convertí (y aún sigo siendo) en fan a muerte de Tres Patines y los Tres Chiflados y gocé como loco con los Polivoces

Recuerdo unos dibujos animados donde salía una foca blanca junto a un niño bien maricón que era su dueño y daban mensajes ecologistas que no convencían a nadie

Vi Daniel Boone y Bonanza... y recuerdo que me gustaba

Cada vez descubro nuevos elementos que explican por que tengo ideas medio distorsionadas

p.d.: Ayer en Retro Channel vi el capítulo de la saga Macros de Robotech cuando las fuerzas de la Tierra Unida tienen la batalla decisiva contra los Zentraedi y Rick Hunter le confiesa su amor a Minmei y se la mucha antes de salir a sacarse la chucha en el espacio y casi lloro... JUAS!!!

2 comentarios:

LeX dijo...

ANORMAL jojo!

Anónimo dijo...

Que del putas!!, me hiciste cagar de la risa con tu patética infancia, y me recordaste muchas cosas